¿Sangre o pintura roja? -Lenny Kravitz-

¿Sangre o pintura roja? Es la interrogante cuando se trata de decifrar la sustancia en que se sumerge Lenny Kravitz con una guitarra en la tapa de “Baptism”, su séptimo disco en estudio.
Una respuesta la aporta el site Christianitytoday.com. Aquí el periodista Russ Breimeier les recuerda a los críticos que sólo ven “un líquido rojo” que, para los cristianos, si un artista con el tatuaje “Mi corazón pertenece a Jesucristo” habla de bautizarse, el mensaje es claro. Así también lo explica el mismo bautizado: “el rojo es la sangre de Cristo, o sea, la purificación”.
Kravitz considera haber “exorcizado su depresión gracias al análisis, al autoanálisis y, sobre todo, a Dios”. Esta palabra será el estribillo de una entrevista para la cual su manager aconsejó no referirse a “cosas muy familiares”.
Es decir, primero que ni se nos ocurra nombrar a su hija Zoë (sí, aquella de “Flowers for Zoë”, 1991), fruto de su matrimonio con la actriz Lisa Bonet, hoy una adolescente que vive con él en esa mansión millonaria ubicada en una isla privada de Florida.
Y segundo, nada de relacionar una canción como “Lady” (dedicada a una dama que califica de “refinada, sofisticada, divina, cool”) con la que se supone es su novia, Nicole Kidman (¿o ya la cambió por la soulera Alicia Keys?).
Citar a esas mujeres cortaría la conversación. Así que sólo nos quedarán dos temas centrales para hablar con el multiinstrumentista más fashion del rock antes de tenerlo hoy en Chile y en Buenos Aires el sábado y domingo próximos: de él y de… Dios.
- En la canción “Bautizado”, hablas del pasado como de días oscuros y del futuro como un renacer. ¿Es una referencia a un cambio espiritual en tu vida?
Por supuesto. Siempre he creído en Dios y seguido a Cristo, pero ahora, después de una gran depresión, tengo una relación renovada, ¿entiendes? Es como lo que pasa si tienes esposa. La quieres, siempre la has querido, y estás con ella, pero ahora renuevas tus votos. Fortaleces más el vínculo. Es ahí donde estoy ahora. Estoy tratando de acercarme a Dios y de hacer lo que él quiere que haga. “Bautizado” representa ese acercamiento mío a su voluntad.
- El mensaje de “Ministro del rock n’roll”, suena más convincente que irónico. ¿Crees que el rock tiene el poder de curar y ayudar a la gente?
Creo que algunas personas tienen ese poder y, según lo que hagan, pueden tener dentro suyo el poder y el don de Dios. Ojo, puede tratarse de un pintor, de un cantante, de un deportista o de una persona corriente. Pero, si tienes eso adentro tuyo, esa luz sale hacia fuera, independientemente de tu vocación. Lo contagias seas o no rockero. Yo no pretendo cambiar el mundo, ofrezco a los demás el regalo que Dios me dio y si a alguien le cambia la vida, es hermoso.
- ¿Y aquel slogan tuyo de hace 10 años -“El rock está muerto”- sigue vigente?
Bueno, de algún modo, lo está. Es muy raro encontrar hoy algo de rock, o, para el caso, cualquier otra música, que tenga alma de verdad. Casi todo se ha comercializado y es pura fórmula. No percibes lo espiritual de la música, se ha vuelto menos humana.
- ¿Y qué música te resulta espiritual en este momento?
No encuentro mucha espiritualidad en la música de hoy. Creo que U2 hace una música maravillosa siguiendo su espíritu. Pero no hay muchos como Bono hoy en día. Por eso escucho música de antes: jazz, rhythm and blues, ópera, blues. No me limito al rock.
- ¿Será que te hartaste del modo de vida rockero?
Eso de “Sexo, drogas y rock and roll” es un slogan que alguien inventó y se volvió demasiado popular. Para mí, en esta etapa de crecimiento personal, la frase es “Dios, vida y rock and roll”.
- ¿Se podría decir que estás en medio de la crisis de los 40?
Esto no tiene nada que ver con tener 40 años o con lo que la gente llama la mitad de la vida. No estoy de acuerdo con eso. Sigo siendo joven y esto tiene que ver con el lugar donde estoy espiritualmente. Distintas personas podrían estar allí en diferentes momentos de su vida. Podrían tener 10 o 100 años.
- Es cierto; en tus nuevas letras hay muchas preguntas, en particular en “¿Qué he hecho con mi vida?”. ¿Perdiste respuestas en tu vida?
Esa canción sólo cuestiona. Es bueno mirar hacia adentro y preguntarte qué hiciste con tu vida, qué estás haciendo, adónde estás yendo, qué hiciste, qué quieres cambiar. Estoy mirando hacia adentro y eso te ayuda a encontrar respuestas.
- El tema de “El otro lado es la mortalidad” y “la vida más allá de la muerte”. ¿Le tienes miedo a la muerte?
Ya no; Dios tiene un lugar para aquellos que, como yo, lo siguen.
- En “California”, recuerdas el shock que te provocó el rock en tu adolescencia. ¿Cómo fue esa iluminación?
Eso fue cuando me mudé a Los Angeles, a los 11 porque mi mamá era actriz y se iba a Hollywood. Yo me había criado en Nueva York con música negra, R&B, el soul. Y de pronto en la radio, escuché a Jimi Hendrix, a Zeppelin y eso fue algo que me dio más pasión por la música.
- ¿Crees que después de aquella era dorada, el rock no pudo mejorar como música y cultura?
Todo puede mejorar. Esos tipos fueron increíbles. También tuvieron muchos problemas, cayeron en las drogas. La forma de mejorarlo es continuar con esta forma de arte pero dejarse conducir por el espíritu, por el espíritu de Dios en lugar de las drogas. Por eso, el rock puede mejorar y eso es lo que yo estoy tratando de hacer.
- ¿Cómo reaccionas cuando se te llama “retro” porque en tu música hay citas explícitas a esa era dorada?
Hendrix y Zeppelin también hacían referencia a otros. Todos tenemos nuestras referencias, pero luego las hacemos propias. Hago lo que hago, no me preocupan las categorías ni los críticos. Todo me sale naturalmente.
- En “No quiero ser una estrella”, repites “Sólo quiero mi Chevy y mi vieja guitarra”. ¿No es una forma de delatar tu fetichismo por el pasado?
En esa frase me refiero a “las cosas simples”, los tiempos en que las cosas eran menos complicadas que ahora. A veces me gustaría vivir más simplemente y pasar por una persona normal.
- Tu forma de vestir no ayuda mucho.
La moda no me importa, sólo soy yo mismo. No pienso en eso. Me visto como me visto, me proyecto y me expreso no más.
- Pero estás consciente de que eres un sex symbol para las mujeres.
Es en lo último que pensaría. Agradezco a las mujeres por el cumplido, pero sólo pienso en la música.
- En “Sister mamma lover” parece que las mujeres se elevan a nivel de diosas para ti.
Para mí, las mujeres representan la fuerza, la compasión y la calidez. Crecí rodeado de mujeres fuertes como mi mamá y mi abuela.
- Usaste tres canciones para quejarte del estrellato (“No quiero ser una estrella”, “Flash” y “El otro lado”). ¿Tanto te molesta la fama?
Pero la verdad es que no odio nada de eso. El hecho de que la fama traiga aparejadas algunas cosas que me pueden resultar incómodas, como los paparazzis, es algo que tengo que aceptar, porque me siento cómodo siendo músico y ganándome la vida con placer.
- Tras tu álbum “Five” (98), parecía que te ibas a volcar hacia la electrónica. ¿Qué pasó?
Ese disco fue una mezcla. No era sólo electrónico, también era orgánico, quería mezclar la vieja escuela con lo moderno al mismo tiempo. Hago la música que me sale cuando la estoy haciendo. No calculo nada antes de hacerla.
- El rapero Jay Z aparece en tu último disco. ¿Por qué no probaste incluir hip hop antes?
La decisión de poner a Jay Z en esa canción fue porque así lo sentí, porque me pareció lo correcto para ese tema y mi hija es fan de él. Hago lo que las canciones me piden. Pero no haría hip hop.
- Desde que apareció tu álbum “Let love rule” en 1989, se te tildó de idealista neohippie. Tanto para la Guerra del Golfo como para la de Iraq, hiciste un aporte musical al estilo de Lennon. ¿Realmente crees que el poder del amor y la paz pueden resolver estos conflictos?
- Por supuesto que creo en el poder del amor y la paz. Son virtudes de Dios: Dios es paz, Dios es amor. No son ideales hippies, son ideales de Dios que todos deberíamos seguir.
- ¿Cuando dices “Dios” te refieres a alguna religión en particular?
Dios está más allá de la religión. Sólo trato de seguir al Creador. Creo en Jesucristo; eso es algo específico.
- Me quedó una duda. Si cantas que tú eres el ministro del rock and roll, ¿quién es el presidente?
Dios.
Febrero 25, 2008 a 2:44 am
QUE CAPO !!! NO SABIA QUE ERA CRSITIANO. SIEMPRE ME CAYO BIEN ESTE TIPO. QUE DIOS LO SIGA USANDO MAS Y BENDICIENDO !!!
Septiembre 11, 2008 a 6:21 am
y si es Cristiano?????
x q yo la neta no creo
Enero 17, 2009 a 6:07 pm
Yo creo que muchos(no todos) de los integrantes de varios grupos metaleros(cristianos) se irán al infierno…. A mi me gusta el metal, y cuando escucho a uno de ellos, deseo que las letras sean para alabar a Cristo y promuevan los valores de la Biblia. Y si los integrantes tienen una vida ejemplar, mejor aún.
Febrero 27, 2009 a 5:58 pm
Todos los que sostengan sus principios y valores, los mismos no perjudiquen la integridad ajena,bienvenidos sean!.Digo se fomentan tantas estupideces que por los visto no han mejorado mucho la situacion.
En este caso,Lenny, ante todo es un artista profesional con una larga trayectoria..que utilice su vocacion como medio de transmicion de consciencientizacion hacia un rumbo, un poco olvidado, como lo es el amor, va mas alla de una religion especifica, como bien lo aclara el en la nota. A nadie le viene mal ser mejores seres humanos..que en realidad somos!
Septiembre 22, 2009 a 12:17 am
luego de leer, me remito a un ejemplo demasiado lejano del genero metalero, recuerdo mucho que antes de declararse abiertamente cristiano juan luis guerra se especulaba mucho sobre los problemas de drogadiccion que tenia, y que de un momento a otro algo le habia sucedido, etc etc, igual sobre dave munstain de megadeth o del ex-guitarrista de korn bryan head welsh, que lenny se vuelva a Cristo es una bendicion pero hay que recordar qie el man simplemte es el burro sobre el que va sentado el maestro y es al maestro a quien hay que admirar, ¿¿quien quita que sea otra estrategia de mercadeo para ganar mas adeptos?? “por sus frutos los conocereis”…